Las políticas (in)activas de empleo

 

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Hace unos días en la página de Agenda Pública de El Diario podíamos leer un más que interesante artículo titulado Más allá del paro registrado: las políticas activas de empleo.  Este artículo empezaba con este párrafo Más de dos de cada tres euros que se invierten en políticas activas de empleo se van a incentivos, mientras que el euro restante se destina casi a partes iguales a formación y autoempleo y emprendimiento. Los estudios económicos parecen coincidir en que los incentivos a la contratación son usados para empleos que se iban a crear de todas formas. ¿Esto son políticas activas o políticas inactivas de empleo?

Las políticas activas de empleo se definen como medidas que intentan mejorar la posición relativa de las personas en desempleo en el mercado laboral para favorecer su reinserción laboral (se puede consultar este interesante estudio de AGE Formación y Consultoría sobre Políticas Activas y Territorio) Es decir, medidas que inciden en la persona para mejorar su nivel de empleabilidad. Como políticas activas se contemplan incentivos a la contratación, los programas de autoempleo, la formación, la recualificación y reconversión profesional, etc. Todas ellas acciones muy útiles y primordiales para la consecución de la deseada reinserción laboral. El problema viene cuando del total económico destinado a esas políticas activas, el 70% se lo lleva solo la parte orientada a los incentivos a la contratación. ¿Se pueden considerar realmente políticas activas de empleo a aquellos beneficios económicos que obtiene una empresa por contratar a un tipo de persona? Bueno, conociendo la realidad de primera mano, lo veo un poco cuestionable. Ojo, no es que no comulgue con la necesidad de ese apoyo a la contratación, lo que no me parece acorde a la idea de política activa que la mayor parte de la cuantía se destine a beneficios a la contratación.

La pregunta creo que es clara, en las políticas activas de empleo, ¿hay que primar el conseguir un puesto de trabajo (de cualquier manera) o mejorar (de verdad) el nivel de empleabilidad de la persona? Incentivos que sólo buscan contrataciones sin garantías sólo sirven de parche, que favorecen el continuismo de un modelo de mercado laboral que fomenta la temporalidad, la precariedad y dificulta el acceso a personas que no cumplen con ciertos stándares estereotipados como por ejemplo, la edad.

Poniendo el peso en realizar acciones de CALIDAD que DE VERDAD mejoren el nivel de empleabilidad, que hagan a la persona apta y autónoma en su búsqueda de empleo, que la capacite para las demandas del mercado de trabajo actual, en definitiva, que la ayuden a convertirse en un profesional competente, será cuando las políticas activas serán de verdad activas.  Pero si no hacemos esto, solamente conseguiremos mantener empleos inestables y precarios y personas desempleadas con escasas opciones de acceder a ellos.

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2 comentarios sobre “Las políticas (in)activas de empleo

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