Y tú, ¿te vendes o te haces valer?

Llevo dando vueltas a estos conceptos unos cuantos días y creo que ya va siendo hora de aclarar(me).  La diatriba viene porque cuando, al trabajar la entrevista de trabajo, se señala la idea de “venderse”, no acaba de gustarme por la connotación negativa que (yo) le pongo a la idea de venta. Y me está gustando cada vez más la idea de que en la entrevista de trabajo debes deslumbrarlos/as, debes hacerte valer.  Personalmente creo que en esta segunda acepción no ha lugar a connotaciones negativas y además haces una cosa muy importante, que es dar peso a lo que tú estás haciendo para promocionarte.

Sin duda que en una entrevista debes saber vender el/la profesional que eres, lo que sabes hacer, tus conocimientos, tu experiencia, tus capacidades, es decir, tu competencia profesional.  Pero no vender de cualquier manera y al mejor postor, si vendes corres el riesgo de que te compren de cualquier manera, y lo interesante es justo lo contrario.  Si te haces valer en una entrevista ellos/as van a comprar, y no va a hacer falta que tú vendas.  Cuando tienes una entrevista de trabajo tienes mucho camino andado: significa que has gustado, mucho, porque hoy por hoy no citan a cualquiera.  Así pues lo que quieren en ese encuentro cara a cara es conocer a la persona que está detrás de ese curriculum o perfil o lo-que-sea que les ha gustado y les ha llamado la atención.  Partiendo de esta idea, tu actitud tiene que ir en consonancia, y demostrar que no sólo tienes eso que les ha gustado sino mucho más.  No es que seas prepotente o que te creas más de lo que eres.  Hay un punto medio entre la soberbia y la excesiva humildad, y ese es que el tienes que sacar en una entrevista de trabajo.  Esto lleva trabajo previo, no sale así como así.  Trabajo previo en un doble sentido mínimo.  Por un lado, descubrir aquello que te hace diferente, tus puntos fuertes, qué es lo más destacable de ti.  Y por otro lado, conocer qué está demandando la empresa, intentar descubrir qué es aquello que les ha gustado realmente, y ver qué puedes tú aportar para generar un beneficio con tu contratación, porque no nos engañemos, las personas trabajamos para ganar dinero y las empresas contratan a personas para lo mismo (o que reviertan en algo que les haga ganar valor en el mercado)  

¿Cómo descubro mis talentos, mis puntos fuertes?  Primero de todo, conociéndote.  Cada día estoy más convencida que el miedo al espejo es tremendo y el esfuerzo que eso conlleva no todo el mundo está dispuesto a hacerlo (excusas del tipo: no tengo nada que aportar, con la que está cayendo voy a perder el tiempo en pensar sobre mi, o solo quiero trabajar, me da igual de lo que sea... vamos, los habituales autoengaños que nos ponemos nosotros mismos para no cambiar) Insisto, me da igual que seas limpiador/a que cirujano/a, todos con un bagaje profesional tenemos algo diferente que aportar, otra cosa es que queramos hacer el esfuerzo de currárnoslo.  Y es fundamental saber cómo transmito lo que digo, y para ello, sin duda lo mejor es mirarse al espejo, pero de forma literal.  Simular una conversación, como si fuera una entrevista, responderme y analizar qué expresión facial tengo, cómo y a dónde miro, qué hago con las manos, el tono de voz que empleo y cómo lo modulo,  si tengo algún tic o movimiento recurrente…  Si me sé muy bien en qué destaco y qué hago maravillosamente bien pero no sé transmitirlo adecuadamente, de poco sirve.

Y la otra pregunta, ¿cómo descubro lo que está buscando la empresa?  Pues poniéndonos en el lugar del empresario/a, situándonos en que si fuera mi empresa, ¿qué esperaría de la persona que viene a hacer la entrevista? Y no me refiero a conocimientos o experiencias, eso ya lo sé por el curriculum, me refiero a capacidades, actitudes, comportamientos…  Si sé de qué va el puesto de trabajo, seguro que puedo responder a esta pregunta de una manera muy acertada, y es más que seguro que coincidiré bastante con lo que el/la empresario/a está buscando.

Con estas dos preguntas resueltas, razonadas y trabajadas es cuando ya puedo responder de manera realista a la pregunta: ¿me vendo o me hago valer?

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5 comentarios sobre “Y tú, ¿te vendes o te haces valer?

  1. Estoy haciendo todo los posible por hacerme valer. Digamos que soy de esas que ha pasado del “no tengo nada que aportar” al “voy a buscar qué es lo que puedo aportar”, porque estoy segura de todos tenemos algo especial, no sólo soy yo 😉
    Aún tengo mucho trabajo por delante y un gran miedo al espejo que superar, todo se andará.

    Estupendo post …¡a compartir!
    Saludos

  2. Hola guapa. Desde que salimos de casa estamos vendiendo, forma de vestir, peinado, maquillaje, colonia, complementos… La palabra venta si tiene connotación negativa solo por escucharla es por nuestra cultura mediterránea y por nuestro refranero también. Si no te gusta mucho esa palabra yo la sustituiría por “recomendar”. Te recomiendo mi colonia, un bar, una película, un libro. Y también te recomiendo que me contrates porque vas a alucinar lo que va a crecer tu empresa en valor añadido. Y por qué me recomiendo, porque “yo lo valgo” (que anuncio más bueno, ahora caigo).

    Bss

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