La vuelta

la vueltaSeptiembre es lo que tiene, todo son vueltas, retornos, rutinas, tristezas, depresiones post vacacionales… curiosamente, siempre ha sido mi mes favorito, pues es el mes del volver a recomenzar con las pilas cargadas de las vacaciones, de empezar nuevos proyectos o poner en marcha acciones o actitudes diferentes (hasta Ikea lo dice, empieza algo nuevo) Es lo que el artículo de 20minutos ejemplifica tan bien: la perspectiva de nuevos retos, objetivos y actividades estimulantes […] como una visión que contribuye a facilitar el regreso de las vacaciones.    

Y es que si para las personas con empleo resulta dura la vuelta al trabajo, para las personas que carecen de él resulta más complicada todavía, pues no hay un lugar al que volver.  Tanto para unos como para otros, la vuelta a la rutina (de la costumbre laboral vs. la costumbre de la búsqueda de empleo) se plantea como una vuelta a lo mismo, a perder la libertad de las vacaciones cuando en realidad lo interesante de todo es la libertad que tienes para elegir tomarte la vuelta como una rutina tediosa y tremendamente odiosa o como un nuevo escenario ante el que posicionarse de forma diferente.  Cuando buscas trabajo, oir comentarios relacionados con la depresión post vacacional suele provocar malestar y cierto grado de cabreo (¿Depresión post vacacional con seis millones de parados?“), pensamientos del tipo: “ojalá tuviera yo un trabajo al que poder volver…”, pero seguro que todos nos hemos quejado alguna vez de nuestra vuelta a la rutina.

Podemos plantearnos septiembre desde dos ángulos: la vuelta a lo mismo o la vuelta con cambio. Ojalá el cambio pueda ser conseguir encontrar el trabajo de nuestro sueños (tanto para los desempleados como para los empleados) pero como eso no depende al 100% de uno mismo, planteemos la vuelta con alguna variación, que puede ser desde hacer un MOOC (seguro que aprendemos algo y además ocupamos tiempo) hasta llamar a ese primo que he vuelto a ver en el pueblo durante las vacaciones para retomar el contacto porque trabaja en no sé dónde o conoce a no sé quién.

La vuelta es dura, pero lo es en el grado en que tú quieras que sea dura.  Tanto si tienes un lugar al que volver como si no, depende de ti que vuelvas como antes o vuelvas con otras perspectivas, con otra motivación, con otras ideas. Y visto lo visto, la segunda opción es la que seguro nos va a ayudar a superar la tediosa (y cansina) depresión post vacacional, sino, al tiempo.

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6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Spain dice:

    Un artículo muy interesante y positivo. Gracias !!

    1. Gracias a ti por pasarte y dejar tu aporte, un saludo!!! Ah, y enhorabuena por tu trabajo 😉

  2. Quiviro dice:

    Para mí ha sido un verano de transformación. Aunque como siempre, más despacio de lo planeado.

    1. Las transformaciones nunca van al ritmo deseado, es lo que tienen, pero lo importante es el que fin sea mejor que el punto de partida. Un saludo y gracias por comentar!!

  3. Hola Elena, estimada compañera y amiga. Leer este post ha sido como recoger una bocanada de aire fresco. No puedo decirte más. Brillante.
    Contento de volver a leerte.

    Antonio

    1. GRACIAS por dar. Saludos llenos de buenos deseos…

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