La pregunta clave antes de practicar networking

photopin.com
photopin.com

El pasado lunes 17 de febrero asistí en Zaragoza Activa al Taller de Networking llevado a cabo fabulosamente por Juan Martinez de Salinas, y gracias a esas horas que pasaron como minutos me llevé a casa una gran tarea por hacer.  Siempre he sido tímida y hablar de mi suele resultarme todavía a estas alturas de la vida bastante complicado, por ello reconozco que uno de los puntos que más tengo que trabajarme es éste, el de poder acudir a un evento de networking con seguridad y soltura, y talleres de este tipo ayudan mucho a ese previo tan fundamental.  Y es que Juan dio con la clave, con la pregunta fundamental que gira en torno a esto del autoconocimiento imprescindible para poder saber transmitir a cualquier persona quienes somos.

No sólo es importante tener clara y saber gestionar nuestra red de contactos, ni la idea tan clave y básica de que para poder recoger tengo que sembrar. El usar el networking con un toque de egoísmo solo nos lleva a crear relaciones de mentira, sin base, que no nos van a resultar nunca útiles pues la validez que les damos es totalmente unilateral.  Para crear una buena red de contactos hay que tener clara la estrategia que queremos seguir, los objetivos que queremos conseguir, qué podemos ofrecer, cómo vamos a interactuar con nuestros posibles contactos, demostrar y mostrar qué hacemos generando valor y, sobre todo, invertir tiempo.  Todavía encuentro personas que consideran que las relaciones, los trabajos y las cosas buenas que ocurren en la vida suceden por un alto porcentaje de suerte, y nada más lejos de la realidad.  No digo que la suerte no influya, pero la clave para que algo funcione es invertir tiempo, preocuparnos y esforzarnos.  Eso sí, sin dejar de lado el resto de nuestra vida, que a veces parece que sólo debamos esforzarnos y exprimirnos…  Aprender a gestionar nuestro tiempo es clave, pero bueno, ese no es el tema.  La clave de tu punto de partida tiene que ser saber qué quieres y qué no, ser capaz de transmitirlo, ser coherente y no tener miedo a evolucionar.

Como dijo Juan, “no importa el tiempo que estamos con las personas sino el recuerdo que tienen de nosotros”  Y para dejar una impronta adecuada debemos ser capaces de conocernos, de transmitirlo y de diferenciarnos.  Pero la pregunta para poder hacer todo esto, el caldo de cultivo para empezar a crearnos y a creernos se centra en una simple cuestión: ¿cuánto tiempo dedicas a conocerte a ti mismo?  El ser capaces de dedicarnos tiempo a conocernos a nostros mismos, a mirarnos y autocriticarnos, a no darnos miedo por lo que veamos en el espejo del autoconocimiento…  El invertir tiempo en nosotros mismos es lo que nos va a servir para poder empezar a caminar.  Cuántas veces en entrevistas, en talleres he planteado a las personas que escriban sus puntos fuertes y no han sabido por donde empezar cuando de primeras los tenían tan claros.  Yo misma el pasado lunes sudé un poco…  Y es que la única forma de crecer es siendo capaz de transmitir tu esencia, y para ello, debes conocerla.  Invierte en ti.  Escúchate, respétate y reflexiona, cuando sepas qué quieres escríbelo, léelo, analízalo y repásalo.  Date tiempo, aunque sean minutos, pero párate antes de empezar a correr sin sentido.  La clave está en ti.

Anuncios