¿Es posible reinventarse siempre?

es posible reinventarse siempre
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Hace unos días, desarrollando un taller con personas desempleadas, surgió el tema de “reinventarse”  La verdad es que puede llegar a ser una idea controvertida, y en este caso lo fue, según el tipo de perfiles a los que se lance la idea.  Bajo mi punto de vista, el ser capaz de reinventarse entendido como el ir un poco más allá, dar otra vuelta de tuerca a lo que yo soy o yo hago es todo un reto.  Si se plantea de manera sincera, realista y con disposición a invertir y a aprender, puede ser una de las mejores posibles alternativas a las que nos podemos aferrar como personas que buscamos reinsertarnos en el mercado laboral.  Pero si valoramos la idea de reinventarnos como el hacer un cambio radical, sin duda, pierde todo su fin y su sentido, y por supuesto, posible eficacia.  Otro punto clave es la edad, no es igual plantear modificar tu perfil a los 30 que a los 40 o a los 50.  Ni tampoco es igual plantearlo llevando 2 meses en desempleo que llevando 2 años.

El punto al que quiero llegar es que reinventarse es algo tan genérico, tan vacuo en su generalidad y tan manido últimamente que parece que ha perdido parte de su fin y su sentido.  No es nada fácil enfrentarse a un cambio, y mucho menos hacerlo cuando de él depende cualquier posibilidad de éxito (o fracaso)  El miedo es tan paralizante que nos obliga a protegernos de cualquier acción que difiera de lo habitual.

¿Qué es reinventarse para una persona que lleva 3 años desempleada? ¿En qué se traduce? ¿Qué puedo conseguir, qué puedo perder? ¿Tengo tiempo para reinventarme? ¿Cómo puedo reinventarme? Partiendo de la base de que el mercado laboral es más excluyente que inclusivo, buscar la reinvención en perfiles excesivamente especializados marcados por una enorme experiencia o poco cualificados cuando la necesidad suprema es cubrir las necesidades básicas supone un esfuerzo que no todo el mundo está dispuesto a valorar ni mucho menos a correr.  Cada uno tenemos que labrarnos nuestro propio destino, pero cuando la tierra sobre la que labras es tan poco fértil, se desgastan las azadas antes de empezar.  A veces la realidad es tan dura que imaginar se hace demasiado cuesta arriba.

En definitiva, la reinvención es factible y viable, sí, pero no es fácil y no todo el mundo está dispuesto o puede llevar ese camino.  Cuando las circunstancias marcan más el camino que el propio caminante, no queda más que seguir andando sin cambiar el rumbo. Tal vez un poco más adelante del camino, surja otra posibilidad…

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